14 de marzo de 2013



Aunque hoy en día a nadie le suena el nombre de Hermenegildo Pérez, lo cierto es que se convirtió en una de las personalidades más célebres del París de la Belle Epoque. Incluso las principales autoridades de aquella época acudían con entusiasmo a su espectáculo. Hay testimonios que afirman que hubo momentos en que llegó a eclipsar a la figura del gran Houdini. Pero a Hermenegildo, que nació en un pequeño pueblo de Soria, jamás se le pasó por la cabeza rivalizar con aquel, porque era un hombre muy humilde y, además, su especialidad no era el escapismo, sino el submarinismo, algo que el crítico de arte Victor Jolivet consideró también un “Istmo”, por lo que situó las acciones de Hermenegildo dentro de las Vanguardias Históricas, llegando, gracias a sus teorías, a llevar a éste último al Museo de Orsay. Y con notable éxito de asistencia. Pero los datos posteriores sobre Hermenegildo son difusos, aunque la leyenda dice que falleció a causa de una deshidratación.

· Fondo musical para acompañar la lectura: Camille Saint-Saëns - "Aquarium" de El carnaval de los animales (https://www.youtube.com/watch?v=6La9ltI3Jt4)